miércoles, 26 de diciembre de 2007

Analogías

Hay que tener mucho cuidado con la descontextualización.

Atención amadísimos lectores de La Chaquetina a la inquietante noticia aparecida en La Voz de Galicia de hoy mismo:


"Los Beckham: Victoria Beckham dice que David la tiene «como la tubería de un camión»

La cantante salió en defensa de su marido tras comentarios que sugerían que la foto del anuncio en que sale en calzoncillos fue retocada."

¿Como la tubería de un camión?

¿Negra y llena de carbonilla? Nu se....

martes, 25 de diciembre de 2007

Dos atentados dejan más de treinta muertos y decenas de heridos en Irak


"Al menos 22 personas han muerto hoy y otras 80 han resultado heridas por la explosión de un camión bomba conducido por un suicida en la ciudad de Biyi, en el norte de Irak, según han informado fuentes policiales"

Creo que para arreglar esto van a hacer falta más que buenos deseos.

"Feliz" Navidad.

P.D. Os recomiendo la película "La Batalla de Hadiza". Basada en un hecho real de la guerra de Irak. Narra a modo casi documental cómo debe de ser aquello en realidad. Creo que es una película capaz de levantar muchas ampollas. Supongo que precisamente por eso no ha sido nada publicitada y ha llegado (de milagro) a las salas comerciales.

jueves, 20 de diciembre de 2007

"Sobornos" Navideños

En estas fechas uno empieza a recibir sospechosos agasajos de los proveedores. Desde luego, a nadie le amarga un dulce y las fricciones morales que al inicio de mi actividad profesional tenía, (allá por inicios de siglo) se han ido atenuando con el paso del tiempo. Para todo hay que tener mesura y si bien el criterio no debe verse influenciado por este tipo de regalos, tampoco uno debe esconder las botellas de vino que le llegan como si fuera un “Cachuli” cualquiera con sus bolsas de basura llenas de pasta gansa.

Lo cierto es que aunque la costumbre no me gusta (aún me sigue resultando algo incómodo recibir cajitas de contenido sospechoso, generalmente etílico, en mi despacho) uno se acostumbra, y este año, debido a que mis responsabilidades han cambiado y ya no resulto un “target” tan atractivo para la poderosa industria farmacéutica veterinaria el volumen de regalitos se ha reducido sensiblemente. He de reconocer que a pesar de todo lo anteriormente expuesto he padecido un leve ataque de resentimiento. No se trata de la pérdida material que supone (tengo vinos avinagrados desde hace 10 años que no soy capaz de beberme) sino el descenso en el escalafón que implica el hecho de que no me tengan en cuenta. Peor aún, al ser este el primer año que ocurre, seguramente se hayan producido en los cuarteles generales de los proveedores conversaciones del tipo:

Subalterno/a : Y…. en “empresa X” a quién le enviamos regalo?

Ser Decididor: Ummm….al Señor Generente, al director de producción ….y…al director comercial…., si , eso es.

Subalterno/a: El año pasado teníamos también a Luis.

Ser Decididor: Si, pero ESE YA NO PINCHA NI CORTA.

Así es la vida. No es ni buena, ni mala. Es como es.

Los describió muy bien C.R. un inteligentísimo empresario mexicano con el que “me peleo” a menudo, soltando la siguiente frase lapidaria:

“Luis, cuando salgo de casa, dejo el corazón en el cajón del escritorio. Cuando vuelvo, me lo pongo de nuevo para estar con mi familia”

Magnífico consejo este del auto trasplante coronario que hoy comparto con todos vosotros. No es una cuestión de egoísmo. Ni creo necesariamente que tenga que ver con aspectos morales. Más bien se trata de ser prácticos ¿o qué opináis vosotros?
Si no “hablamos”… FELIZ NOCHEBUENA

lunes, 17 de diciembre de 2007

This is the noise that keeps me awake my head explodes and my body aches!!


No puedo escuchar nada. La música esta demasiado alta. Cierro los ojos y el mundo se detiene. Sólo puedo sentir es ritmo frenético de banda escocesa. Ese estribillo vuelve a sonar. Un mundo eléctrico virtual me separa de la realidad, me protege de ella. La fría realidad. La ingrata que te devuelve tus esfuerzos convertidos en puñetazos en la boca del estómago. Me siento pesado, ese filete de pescado a la veracruzana era demasiado heavy. Sólo espero al próximo avión y a que la vida se acabe. Ahora suena Simply Red y me trae recuerdos…recuerdo su disco Stars que me D. prestó cuando estábamos en el instituto. Fue una primera aproximación al mundo exterior que en aquella época no se extendía más allá de 50 kilómetros a la redonda. Ahora el mundo ha encogido. Quizá seamos nosotros los que hemos crecido o puede que las dos cosas hayan ocurrido al mismo tiempo. El espacio se reduce, el aire se calienta y todo es como tiene que ser. Nada nos sobresalta. Nada menos ella. Ella que aparece fugazmente en nuestras vidas, nos emociona, nos hace creer que hay futuro para después arrancarnos las esperanzas de cuajo. Vive lejos pero no lo suficiente como para que no pueda nadar hasta allí si se que ha dejado una ventana abierta por la que puedo entrar.

Ni siquiera hubo un mísero beso, Casi ni nos conocíamos pero se estableció cierta empatía, química, atracción inexplicable como las de las canciones. ¿Por qué nos gusta una canción? Por qué es capaz de emocionarnos? Entra en nuestras entrañas, agita nuestros humores, revitaliza nuestros fluidos y después se marcha. Como también ella también se marchó, dejando a su paso un territorio desértico, un lugar inhóspito en el que nadie podrá jamás entrar ya. Un corazón en paro, un alma reacia a sentir porque cada vez que lo intenta le levantan las uñas, le golpean sin dejar marcas físicas… solo su memoria lo guarda todo. Lo bueno y lo malo. Y surge el miedo. Y uno llega a pensar que no hay futuro.

Las cucarachas tienen un ciclo vital más completo que el mío y eso me acompleja (ellas se reproducen). Sólo porque haya reglas, no significa que el juego sea limpio. Estoy cansado de ser el único que sigue las normas aquí. El que intenta no hacer daño y resultar golpeado. No pasa nada. Sé que no cambiaré y también se que mi ánimo es inquebrantable cuando me lo propongo. Es una de las pocas cosas que la vida me ha enseñado. Eso, y que hay dos tipos de vendedores, los que ya te chingaron y los que te van a chingar y que los vendedores son personas porque todos vendemos algo. Vendemos casas con vistas a la playa, buen rollo, promesas de futuro, semen, planes de hacer una familia, ilusiones… porque de ilusiones vive el tonto de los cojones. Y somos más tontos de lo que pensamos porque no controlamos nuestras vidas. Con lo fácil que es hacerlo, pandilla de ineptos bípedos.

Así que nada. Voy a montarme en ese avión. Me pasaré un par de horas ahí dentro. Quizá me amotine, quizá me duerma o puede que me de por bajar la ventanilla para agarrar algún cuervo, o alguna paloma de la paz y estrangularla. Escuchar como sus vértebras cervicales hacen “crack” con el giro de mi mano, cómo sus patitas dejan de moverse y cómo su cabeza desplumada cae cuando la suelto. La tiraré. Yacerá en el suelo eternamente hasta que a alguien le de por recoger sus restos y ponerlos en un museo. Aquí yace un símbolo pérfido de algo que nunca existió entre los seres humanos.

Quisiera ser más listo, romper corazones, cuellos de paloma, y contratos con distribuidores pero la vida me ha hecho bueno. Ser bueno es ser tonto. Así que definitivamente eso es lo que soy. Un tonto, un lerdo que vive de ilusiones.

Cuando el MP3 reproduzca otra canción que no sea de Annie Lennox, seré feliz de nuevo!

viernes, 14 de diciembre de 2007

Rigurosidad Informativa

Os propongo encontrar las sutiles diferencias entre las dos noticias (referentes al mismo hecho, obviamente) que se adjuntan a continuación....



Localizan el cadáver de una joven que fue arrastrada por un golpe de mar en La Coruña

LA CORUÑA.- Salvamento Marítimo de La Coruña recuperó el cadáver de la mujer de 30 años de edad que desapareció esta madrugada sobre las seis horas en las playas de Orzán-Riazor de La Coruña.
El cuerpo sin vida de la joven, que murió ahogada, se ha trasladado al muelle de Oza de la ciudad herculina, tal y como se hace habitualmente con sucesos de este tipo, según informaron fuentes de Salvamento Marítimo.
Los hechos ocurrieron mientras tres jóvenes, dos hombres y una mujer, se encontraban en la playa y decidieron entrar en el agua para bañarse a las 5.45 horas de esta madrugada.
Un golpe de mar les arrastró y los dos hombres fueron capaces de salir por su propio pie, mientras que la mujer resultó desaparecida.
De momento, se desconoce la identidad de la joven, que fue buscada intensamente por equipos de la Cruz Roja, Salvamento Marítimo, Policía Nacional y Local y Protección Civil. Cuatro horas después encontraron su cadáver.



Hallado el cadáver de una mujer ahogada en una playa de A Coruña

La mujer fue arrastrada por una ola mientras paseaba con otras dos personas que sí pudieron salvarse
EFE - A Coruña - 13/12/2007

Los equipos de rescate han recuperado el cuerpo de la joven madrileña que esta madrugada fue arrebatada por el mar en una playa de A Coruña. El accidente ocurrió poco antes de las seis de la madrugada, cuando un hombre y dos mujeres paseaban por las playas de Orzán de A Coruña y una ola los arrastró al mar.
El hombre, natural de Barcelona, de 39 años, pudo regresar a tierra y alertó a dos agentes del Cuerpo Nacional de Policía. De las dos jóvenes, una, natural de Madrid, de 27 años, fue rescatada poco después "muy cansada, semiinconsciente y con signos de hipotermia", por lo que fue trasladada, junto con el hombre, al hospital Juan Canalejo de A Coruña, informó la policía. Mientras que la otra joven fue recuperada, ya cadáver, alrededor de las diez de la mañana.
En el dispositivo de búsqueda participaron medios aéreos y marítimos de la Guardia Civil, Salvamento Marítimo y Cruz Roja, así como equipos de rastreo por tierra del Cuerpo Nacional de Policía, Policía Local y Protección Civil.
Localizada cuatro horas después
Unas cuatro horas después del accidente, la tripulación de la lancha Salvamar Mirfak localizó flotando el cuerpo de la mujer en la ensenada de Riazor, de donde ha sido recuperado.
Fuentes del Servicio de Emergencias 112 han informado de que los jóvenes son madrileños y se encontraban en A Coruña para participar en una convención.


Aqui hay alguien que no se ha informado bien...y no miro para nadie......

jueves, 6 de diciembre de 2007

L.

“La causa por la que hay personas que nos gustan es exactamente la misma por la cual hay canciones que nos emocionan y otras que nos dejan indiferentes. En ambos casos recónditos resortes emocionales (seguramente basados en complejos cocktails hormonales) remueven nuestras entrañas, erizan nuestros pelos, nos producen hormigueos, sudores y alteran nuestra homeostasis de una manera casi mágica”

Cuando E. conoció a P. se obsesionó con ella. Intentó aproximarse de diversas formas sin importarle que P. estuviera casada con G.

E. sabía que la relación entre P. y G. era realmente patética. Siendo guapos, ricos, y famosos contaban con el kit completo para dirigirse al más completo de los desastres. G. no era un verdadero impedimento para que E. llegara a P. más bien era la propia P. la que no estaba interesada por E. y esto produjo el enfado de E. Se dio a la bebida, dormía poco, adelgazó y compuso desgarradoras canciones que expresaran sus sentimientos.

“Qué harás cuándo te quedes sola y nadie esté a tu lado?
Has estado corriendo y escondiéndote demasiado tiempo
Sabes que es sólo por tu tonto orgullo.

Layla, me tienes de rodillas
Layla, estoy suplicando, por favor.
Layla, ¿no repararás mi mente preocupada?

Intenté darte consuelo
cuando tu hombre te decepcionó
Como un tonto, me enamoré de ti
Pusiste mi mundo patas arriba

Arreglemos esta situación
Antes de que me vuelva loco
No me digas que nunca encontraremos el camino
Y que todo mi amor es en vano. “


A estas alturas supongo que ya sabrán a quien corresponde cada una de las iniciales. E. es Eric Clapton (mano lenta); G. es George Harrison que por aquella época estaba casado con Patty Boy (quien resulta ser P.) , quien viene siendo “Layla”. Y la canción es una de las obras maestras de la música popular. Si bien es cierto que en general los Umplugged me entusiasman en esta ocasión la versión original eléctrica es mucho más fiel expresando la rabia de Eric ante la indiferencia de su amada (desgraciadamente no la encontré en Youtube!)

¿Sabéis como acabó todo? Pues, en efecto, al final, el que la sigue, la consigue (inexplicablemente) y Eric logró tranjinarse al final a Patty. Se casaron ante la indiferente mirada de George al que no pareció importarle demasiado ("a enemigo que huye, puente de plata", debió pensar el ex Beatle cuando Eric le dijo que le molaba su esposa).

Diez años después de su enlace se separaron por los problemas de adicción del guitarrista a determinadas sustancias enajenantes (creo que en esta ocasión fue etanol) y Patty-Layla acabó diciendo que Eric resultó ser un hombre abominable.

Personalmente, con lo bien que toca la guitarra yo le perdono (casi) todo.



Una última cuestión...recomiendo encarecidamente un programa que se llama "No disparen al pianista" en la 2 de TVE, los jueves a las 10 y media de la noche. Lo he visto hoy por primera vez y da gusto recuperar la música en directo en un plató de televisión!!!! Enhorabuena a los que parieron/recuperaron tan feliz idea (a ver cuánto nos dura!!!)

domingo, 2 de diciembre de 2007

Hoy me van a sacar a pasear...



Hoy me van a sacar a pasear…

…y no me apetece. Hoy no quiero hacer turismo, ni visitar pueblos, ni conocer gente.

Quiero estar

“sólo conmigo,
con el íntimo enemigo
que malvive de pensión
en mi corazón.
El receloso, el fugitivo,
el más oscuro de los dos,
el pariente pobre de la duda,
el que nunca se desnuda
si no me desnudo yo.
El caprichoso, el orgulloso,
el otro, el cómplice,
el traidor”

J. Sabina.

Supongo que hay días de estos en los que nos sale el ser huraño que todos llevamos dentro. Bueno, quizá haya quien no. Yo si que lo llevo de serie como las patatas de plástico del Mc Menú o las lorzas en los cantantes de “reggetón” (o como se escriba. No tengo el más mínimo interés en saberlo, la verdad).

Es domingo, y me he levantado relativamente tarde. Ayer, mientras nos despedíamos en el aparcamiento del hotel, llegaron unos tipos amigos de un amigo, absolutamente ebrios con la parte trasera de la pick up repleta de cervezas y ganas de cambiarle el agua al canario. Traían la música a todo volumen y cantaban las letras de canciones desconocidas. Uno de ellos intentaba interaccionar conmigo pero se balanceaba como un marinero en la cubierta de un yate con mar de fondo así que finalmente decidí pedirle que se “bajara del barco” y mandarlo “a la chingada”, como dicen por aquí. Esta especie de botellón motorizado resulta bastante ridículo viéndolo desde el lado sobrio (aunque supongo que estando dentro tiene su aquel, como todo).
En definitiva, no me fui a la cama excesivamente tarde para ser sábado (sobre la 1 de la madrugada).
Es una mañana extraña. Una mañana falsa. Hace sol, pero el día es triste. Es un sol traicionero con una fresca brisa. El cielo no es del todo azul, el día no será del todo feliz.
Tendré que escudriñar mis entretelas para saber qué coño me pasa. O no. Quizá ya sé lo que me ocurre pero no quiero aceptarlo. Prefiero mirar hacia otro lado. Tengo tiempo libre y no sé qué hacer con él. Si estuviera en mi casa, tocaría la guitarra, saldría a caminar por la ría o le haría putadas a mi perro. Aquí no hay casa, no hay ría, no hay perro, no hay guitarra. Ni soledad siquiera.

Hoy es un día soleado con viento. Un día engañosamente alegre. La peor de las combinaciones posibles.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Taxistas

Taxista: Y..no es usted de aquí, no?
Luis : No, no soy de aqui.
Taxista: Y...qué va a hacer el fin de semana?
Luis: Pues no lo sé. Me parece que es la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, no? Quizá me de una vuelta a ver algo de literatura.
Taxista: Lo que hay que ver allí es a las "viejas".
Luis: Bueno, pues veré libros y "viejas" entonces...
Taxista: Pero va a estar "como perro de carnicería". Sabe lo que es eso?
Luis: Pues no, no lo sé..comer carne a dos carrillos??
Taxista: No! Ver pasar la carne y lamerse el "chile!"

TOMA SABIDURÍA POPULAR

Foto tomada desde un Taxi en el DF.

domingo, 25 de noviembre de 2007

The true story



En los Estados Unidos de América (ese gran país respecto al cual es tan fácil hacer pensamientos demagógicos) les ha dado por hacer una revisión retrospectiva de sus productos audiovisuales… y ha habido víctimas.

Al parecer (y aún no salgo de mi asombro) han clasificado las dos primeras temporadas de Barrio Sésamo (Sesamo Street, para los puristas que lo ven todo, hasta los programas infantiles, en versión original) como no aptas para menores de 18 años. Al leer la noticia en el periódico he mirado al calendario para ver si ya estábamos a 28 de diciembre ya que con esto del cambio climático el “tiempo” se ha vuelto loco… pero no, la noticia es seria y tiene “justificación”. Y, ¿cuáles son los motivos por los cuales esto ha sucedido? – se preguntarán ustedes, curiosones y ávidos lectores de este humilde y pretencioso planfeto.

Pues parece que cosas como las tórridas escenas de cama de Epi y Blas en las cuales se pronuncian pornográficas frases como “Epi, que sed tengo!” o “Has visto mi patito de goma?” podrían inducir a equívocos sobre la identidad sexual de nuestros simpáticos amigos.

Una vez más el pecado se encuentra justo en el ojo del censor que en lugar de responder a las preguntas anteriores con:

“esta bien, voy a por un vaso de agua” o “no, no he visto tu patito de goma, tú sabrás donde lo has dejado”,

Se imaginan algo como,

“tienes sed? Pues acércate a mi cama, tengo la forma de solucionarlo” o “tu patito de goma? No, no lo he visto, pero me gustaría verlo y espero que sea avestruz y no patito, de lo contrario me sentiría muy decepcionado”

No sólo se ha tomado esta drástica decisión por sus continuas y explícitas alusiones sexuales, sino también como inductora de malos hábitos nutricionales. ¿Recuerdan al monstruo de las galletas? Pues según los sabios psicólogos estadounidenses es en realidad un terrorista alimentario disfrazado de monstruo de trapo con el oscuro y simiesco objetivo de provocar el consumo desproporcionado de gallegas entre los niños para acabar con la salud coronaria de las juventudes americanas.

Ahora que lo pienso…. Puede que tengan razón porque si recuerdan ustedes este monstruo (que en España fue conocido como Triki) sólo devoraba las galletas “aparentemente” habiendo desarrollado para tal fin una habilidad regurgitadota fuera de lo común. Revisando un capítulo con un sofisticado vídeo en el que puede congelar las imágenes pude comprobar que en contra de lo que parecía a simple vista el viperino personaje en cuestión jamás ingirió un gramo de aquel mortífero veneno. Esto sin duda es prueba suficiente para condenarlo a la silla eléctrica (aunque la inyección letal puede ser más apropiada dado el carácter inflamable a altas temperaturas de la marioneta en cuestión).

En fin, me quito el sombrero (aunque con ello se aprecie mi calva) ante lo sabios que han tomado tal decisión porque una mente simple como la mía nunca se hubiera percatado de tal complot. Sólo me quedan unas cuantas dudas:

“qué tipo de monstruos se supone que somos todos aquellos que hemos crecido viendo a Super Coco, la Jaca Paca y compañía?”

“quien nos va a pagar la factura del psiquiatra?”

“debemos presentar una denuncia ante el juez Garzón por genocidio intelectual de varias generaciones perpetrada por la gallina Caponata, el conde Draqui y compañía ?”

“se esconderá Bin Laden bajo el traje de Espinete?”

jueves, 22 de noviembre de 2007

True Love



Contaban con la inocencia de la juventud que facilita todo proceso amoroso. No había habido desengaños. Él era el chico más guapo de todo segundo de BUP por el que todas ellas suspiraban. Ella la niña más bonita que había llegado aquel año al pequeño instituto rural. Se conocieron porque si. Porque era obligación del destino el hacerlos coincidir en algún momento de su vida. Cualquier otra cosa que no hubiera sido eso, habría sido contra natura; una catástrofe de terribles consecuencias para el mundo. Hay cosas que tienen que acabar sucediendo porque de no ser así algo se desajusta en el universo. Así que lo que había ocurrido aquella primera tarde en la librería debía de estar escrito hacía mucho tiempo. Estaba previsto que ella perdiera el billete de diez euros y que se sonrojara cuando no pudo pagar los cuadernos. También lo estaba el hecho de que justo detrás de ella, en la cola se encontrar él con diez euros de más con los que arreglar la precaria situación financiera de la chica.
“No te preocupes. Ya me lo devolverás” – dijo él con aquella encantadora sonrisa. Después ella le dio las gracias con el particular idioma que sus cálidos ojos color miel hablaban.

Pasaron los días y su amor crecía. Llegaba a ser tan grande por momentos que les daba vértigo. Años más tarde ambos comprendieron que la única razón por la que sobrevivieron a aquella sensación es porque estaban convencidos de que sería eterno que era imposible vivir combinando aquel sentimiento exagerado y la sospecha de que un día podría acabarse. Esa incertidumbre sólo se soporta cuando no amas de veras. Cuando el amor no es el primer y más puro amor y existen ya cicatrices en el pericardio que nos hacen ser cautos no entregarlo todo.
Aquella mañana hacía un calor insoportable. Como siempre estuvieron juntos en el recreo haciéndose arrumacos y dedicándose insultos de enamorados, contándose sus cosas. No echando de menos a nada ni a nadie.
Decidieron que aquel era un momento perfecto para no volver a clase el resto del día y dar un paseo por la orilla del río. El rumor del agua que se filtraba a través de las hojas de los árboles era la mejor de las bandas sonoras. Hicieron todas las tonterías que los niños de 14 años enamorados hacen y decidieron marcar sus nombres en la corteza de un árbol.
A medida que crecían el tiempo pasaba más deprisa. Llegó al hora de separarse porque él se marchaba a la universidad. Sabían que la distancia no era un obstáculo para el amor pero por desgracia se equivocaron. A veces las certezas son meras ilusiones y aprendieron que con el amor esto suele acabar sucediendo.
Llenaron sus vidas con otras muchas cosas: trabajos, parejas, hipotecas, hijos, divorcios, carreras profesionales, consultas psicológicas, coches, vestidos, joyas, aparatos electrónicos, cocinas vitrocerámicas, partidos de tenis, tardes de domingo, arrugas, achaques, reuma, ceniza en los pulmones, experiencia, malos ratos, lágrimas, desengaños.
En una ocasión, el volvió al pueblo. Su madre había muerto y tras el funeral se sintió muy vacío. Decidió dar un paseo y vagó sin saber hacia donde iba. Llegó a la orilla del río. Recordó aquella mañana de verano en la que se escapó con ella. Revivió fugazmente sucedáneos de aquellos sentimientos y sin darse cuenta esbozó una leve sonrisa. Enseguida, ese mecanismo que había desarrollado a lo largo de todos aquellos años para autoprotegerse se puso en funcionamiento y empezó a pensar que lo pasado, pasado estaba, que no merecía la pena martirizarse pensando en lo que pudo haber sido…se marchó de allí más tranquilo, apaciguado por su propia mente con una nueva herida que cicatrizar jurándose no volver nunca por allí de nuevo.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Nunca es lo suficientemente tarde...

DE VEZ EN CUANDO ES BUENO MIRAR HACIA ATRÁS Y RECORDAR LO QUE ALGUNA VEZ FUIMOS CUANDO NIÑOS; cuando teníamos ideales y las cosas eran buenas o malas. Cuando no había matices ni medias tintas. Cuando todo era más fácil. Cuándo la edad te otorgaba la omnipotencia. Pasados los treinta ya hay cosas a las que hemos renunciado. No podemos ser ya futbolistas, ni toreros, ni grandes atletas, ni prestigiosos doctores, ni misioneros salvando negritos en Angola, quizá ni jefes de nada, acaso ni buenas personas porque el mal que hemos causado ya es irreversible… crecer es aprender, y aprender es conocer el porqué de las cosas. Es como cuando te cuentan un truco de magia. La fascinación se sustituye por razón, y todo deja de ser bonito. Pierde lustre, encanto.
Cuando niño, los amigos son tu equipo de fútbol, los que saltan a la comba y no a los que cuentas tus fracasos sentimentales y/o profesionales. Crecer no es mejor ni peor. Es obligatorio así que no vale la pena lamentarse. A veces, si te paras un ratito puedes decidir si quieres ver tu propia vida desde afuera, como siendo un espectador privilegiado de tu Gran Hermano personal. Seguramente esto nos evita disgustos pero también limita nuestras emociones. Es como estar en el suelo frente a una montaña rusa en lugar de ir montado en ella.
Hace unos cuantos meses decidí subirme a la montaña rusa y vomitar cuando tuviera ganas de hacerlo, sentir el miedo en su momento justo y disfrutar del chute adrenalínico al final del recorrido. Por eso ahora estoy despierto en lugar de en la cama. Por eso ahora prefiero vivir este momento a estar soñando envuelto en mis sábanas y dormir hoy menos de 5 horas. Hacer estupideces mientras el cuerpo resista.
Así que cumpliré mis proyectos de ascender la costa portuguesa en Vespa, recorrerme Italia de sur a norte y dar la vuelta a Cuba en bicicleta. Porque en definitiva, es lo que me llevaré en mi memoria cuando en la recta final de mis días olvide cual de mis manos es la izquierda y cuál la derecha, cuando tengan que atarme a la cama para que no salga arrastrándome a la calle en busca de morir viviendo.
DE VEZ EN CUANDO ES BUENO MIRAR HACIA ATRÁS Y VER LO QUE ALGUNA VEZ FUISTE CUANDO NIÑO porque quizá aún no sea demasiado tarde para ser algunas de las cosas que soñabas ser.

Nota: La foto esta hecha en Tequila (México) el pasado Junio.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Esto es León

León es oscuridad y frío en esencia.



De mis años de estudiante recuerdo los largos paseos por el centro histórico escuchando la radio. El vapor de agua saliendo de mis pulmones, las frías calles empedradas y la elegancia de los abrigos de las señoras haciendo las compras navideñas.


Es una ciudad estática. Anclada en el tiempo donde casi nunca pasa nada. Donde los viejos pasean por Papalaguinda, los jóvenes quedan en el reloj de la plaza de Santo Domingo y se venera a San Genarín en pagano rito cerca del arco de la antigua cárcel.


Ciudad incapaz de diluir el efecto de sus más de diez mil estudiantes entre su población envejecida y señorial. Vive su presente mirando al pasado y soñando que alguien la cuida y alimenta. Inútil. Sin capacidad para la supervivencia.

León es funcionarial, las tapas del húmedo y los conciertos en la catedral donde lo más granado de una sociedad que sólo es capaz de recrearse en su caciquil ombligo se da cita para ver y ser visto.



Es fiesta sin catársis, con reglas; riesgo controlado, miedo al qué dirán, envidia mezquina y pánico a lo desconocido.

Historia ultracongelada. Un lugar simplemente bello que no tendría espíritu si le quitáramos precisamente eso: la oscuridad y el frío.



domingo, 4 de noviembre de 2007

Fuera de mi

Desde que M. se fue salgo a correr. Me ayuda a relajarme. Recuerdo aquellos primeros días. Incluso llegando a casa agotado no era capaz de vaciarme de aquella sensación de ansiedad que me invadía. Tras recuperar el aliento sentía la necesidad de salir de nuevo.

Cada paso era una patada de rabia, cada estertor agónico me liberaba y hacía olvidar.

Ahora sigo haciéndolo. A veces me duelen las rodillas. He descubierto que el dolor articular es más tolerable que el dolor del alma. Sueño con ser un gran atleta aunque se que es demasiado tarde. Un atleta de pecho profundo y ancho, como el de los lobos. Adaptado a la carrera de resistencia. A la persecución de una presa durante horas. Quiero tener un pecho capaz de contener un corazón grande, poderoso, resistente a los golpes y a los vaivenes de la vida.

Corro cada día. Me visto, sudo, me desnudo, me ducho. Expulso de mi todas las toxinas y en el fondo pienso que en cada gota de sudor expulso a M. de mi cuerpo. A veces me pregunto cuánto tendré que correr y si el día que logre echarla de mi dejaré de hacerlo.

Puede que quizá todo sea inútil y que correr no sirva de nada si no lo haces en la dirección correcta.


jueves, 25 de octubre de 2007

“When the repent… Pluff! Ostia with the flowers!


Historia infantil:

“Uán mariposita guos flaying que te flaying güen de repent….Pluff! Ostia güiz de flagüers! Coño! – sed de mariposita – I forgot to open mai alitas!”

Es como la vida misma. Esta uno tan tranquilo masajeándose las gónadas a dos manos disfrutando quizá de un momento de calma, de un éxito laboral o de un remoto indicio de operación fructífera con el sexo opuesto cuando llega la dura realidad y te da una patada en la espinilla con sus botas de trabajo de punta reforzada.

El domingo por la mañana me levanté por iniciativa propia. No siguiendo, por una vez, los deseos preprogramados de mi móvil con función despertador. Siempre duermo con la ventana abierta (y en pelotas, todo sea dicho de paso). Los rayos del sol brillaban con ese tono especialmente áureo que sólo tiene el astro rey los domingos por la mañana y desde mi cama, lo primero que pude ver fue una panorámica de la ría del Burgo con marea alta y el contraste entre la hierba verde intenso con el agua y el cielo azul. Respiré hondo y decidí que antes de empezar a conducir para asistir al 83 cumpleaños de mi abuelo correría un poquito por el paseo marítimo que a esas horas ya presentaba un intenso tráfico de peatones, ciclistas, patinadores y mascotas desbocadas. Así lo hice a pesar de la oposición de aquellos que dicen que correr es de cobardes y sudar de marranos. Al volver, tras una reparadora ducha, emprendí las dos horas de camino que separan mi casa de la de mi familia. En la radio, las típicas noticias intrascendentes de día festivo. Todas prescindibles menos una:

Aquella misma noche, mientras yo luchaba con mi perro Coco por la mejor posición en la cama, había muerto Juan Antonio Cebrián. Para aquellos que nunca hayáis disfrutado de unos de sus programas su nombre no significará nada, pero si lo escuchasteis alguna vez estoy seguro que, como yo, habéis sentido su pérdida. Ya he hablado en alguna ocasión de mi casi congénita afición a la radio y él sin duda es uno de los máximos responsables. No es mi intención hacer un resumen de su vida y obra; tampoco la conozco lo suficiente. Sólamente diré que echaré de menos su voz en aquellas ocasiones intermitentes en que, de madrugada encendía la radio y acababa siendo intelectual e irremediablemente “abducido” con alguna de sus historias.

Juan Antonio era, básicamente, una buena persona. Uno de los pocos individuos inteligentes e idealistas (cocktail imposible) que he “conocido”. Su fallecimiento, a los 41 años de edad, debido a un ataque cardíaco me hizo caer al suelo de bruces desde la placentera nubecilla en la que iba montado aquella mañana de domingo. Al pasar Piedrafita, justo después de oír la noticia, el cielo se nubló y todo ya me pareció más gris aquel día.

Pluff! Ostia with the flowers!

Dedico este post a Alberto (espero que pueda estar a su altura), amigo con el que comparto (entre otras muchas) tres grandes aficiones: la radio, al pesado de Ismael Serrano y por supuesto, la empanada de la panificadora de Veguellina de Órbigo (León).

jueves, 18 de octubre de 2007

Historias de A Coruña

En ciertas ocasiones La Coruña se despierta generosa y nos enseña su cielo azul. Esos días sales a la calle con una sonrisa imbécil en la cara y disfrutas simplemente caminando.



Todo se acaba demasiado rápido y si pasas por el puerto y te fijas bien, puedes ver cómo los pequeños botes de pesca brillan reflejando vistosamente los últimos rayos del sol como resistiéndose a que la noche caiga.


Cuando finalmente anochece, nos consolamos viendo la milenaria Torre de Hércules que guíará nuestros designios hasta un nuevo día (seguramente gris de nuevo).

Resistiremos hasta que el sol vuelva a salir, aunque tarde semanas, porque cuando ese milagro se produce es cuando uno se da cuenta de que lo bueno se hace esperar.

lunes, 15 de octubre de 2007

El Orfanato

Se autopostula como una de las candidatas a representar a España en los Oscars de Hollywood. La he ido a ver. Apesta. Podría acabar aquí mi crítica pero la verdad es que me apetece cebarme con ese cúmulo de “deja vu”´s que constituye el aborto cinematográfico en cuestión.

Un internado…un niño muerto hace muchos años cuyo espíritu parece vagar…una localización en un palacete del siglo XIX en algún lugar de la geografía de la España verde…una madre que pierde a su hijo…una obsesión…un truco final (único atisbo de inteligencia (poca) aplicada en toda la historia).

Tufillo intenso a “El Sexto Sentido” y a “Los Otros” (que a su vez ya compartían un argumento sospechosamente parecido). Remake encubierto de “El Espinazo del Diablo” (también producida por Guillermo del Toro, si mal no recuerdo). Es como el mismo videojuego en distinto escenario. Pero creo que hacer cine debería ser algo más que eso.

Quiere parecerse a una película de las que se producen como churros allá por la llamada “meca del cine” y desgraciadamente, lo consigue. Con un final trágico pero forzadamente feliz. Pretencioso. Lleno de referencias mil veces vistas. Acudiendo a los recursos usados hasta el cansancio más absoluto de primeros planos, caras desfiguradas e incrementos súbitos del volumen para “sobresaltar” al espectador (ni inquietar, ni asustar).

En serio, no malgastéis ni un euro/peso/libra. Siento tener que decir todo esto porque soy defensor de todo el cine europeo. Pero de el que no sea precisamente como este. Americanada hecha en Europa. Aún más vomitiva, repugnante, repulsiva, odiosa y repelente que una genuina “americana made in América”. Al director, sólo decirle que si esto es su primera película en la que se supone que uno pone lo mejor de si mismo, le auguro un futuro oscuro como el sobaco de un grillo.

Como poner a parir películas españolas está en contra de mis principios me encuentro en la obligación moral de recomendar la última de la Bollaín que se titula “Mataharis”. Una buena obra que habla de los sentimientos de la gente y sin llegar a ser el gran peliculón que fue “Te doy mis ojos” (la anterior de esta misma directora) es una película muy digna y muy bien hecha que logra emocionar en muchos pasajes. Todo lo contrario la chatarra fílmica objeto de mis iras.

P.D. Un director que logra sacar horrenda a Belén Rueda no se merece más que algún tipo de tortura de la inquisición (había una muy buena que consistía en colocar a un par de ratas en una jaula sin fondo sobre el abdomen del reo en cuestión y dejarlas ahí hasta que el hambre hiciera que se fueran comiendo la barriguita de quien les servía de soporte). Cruel verdad? Los españoles siempre hemos sido muy creativos para hacer putadas de este tipo. No sé como últimamente caemos en películas tan poco imaginativas como “El Orfanato”. Creo que no me ponía de tan mala leche desde que ví “El cuervo”.

miércoles, 10 de octubre de 2007

La Revisión Médica














Cualquier fenómeno extraordinario en medio de una actividad más o menos rutinaria se convierte en motivo de excitación general y chascarrillo.

Esta mañana he llegado a uno de los centros de trabajo de la empresa que paga religiosamente mi nómina (por ahora), y me he encontrado con una unidad móvil de la Mutua Universal haciendo el reconocimiento de salud anual a nuestros trabajadores.

Al entrar en la oficina, la escena parecía el cuadro de Rembardt, “Clase de Anatomía”. En torno a la mesa de reuniones se encontraban sentados todos los asalariados orientando sus miradas hacia el lugar en el que un diligente ATS (Asistente Técnico Sanitario) extraía sangre a uno de sus compañeros. Los improperios de la muchedumbre enardecida por la visión de la sangre eran múltiples y variados y hacían generalmente mención al grado etílico de la sangre de sus colegas o bien insinuaban que el fluido vital de los mismos no salía con facilidad de sus vasos porque “tenía tropezones”. Lindezas de este tipo sin duda, nos ayudaron a pasar el rato de una forma "agradable".

Después fueron pasando uno por uno a la unidad móvil. A uno de ellos, debido al felpudo que luce en el pecho, no se le quedaban fijados los sensores del electro cardiograma, al otro lo amenazaban con que, dado que pasaba la cincuentena era carne de prospección rectal en busca de alteraciones prostáticas, el de más allá juraba y perjuraba que era imposible ver la fila 8 de las letras que te muestran para detectar tu nivel de ceguera (lo malo es que mantenía que no sólo era imposible para él, "cuatrojos" declarado, sino también para el resto de lo bípedos mortales pobladores del a faz de la tierra!).

La verdad es que estas cosas son las que te reconcilian con el mundo. A la hora del almuerzo mientras interíamos triglicéridos, colesterol y cloruro sódico a dos carrillos (ahora que ya no afectaría los resultados de nuestras pruebas podíamos hacerlo) decidimos que todo aquello no servía para nada y que lo mejor era no tenerlo demasiado en cuenta.

Uno de los trabajadores se percató de que a uno de los enfermeros le faltaba un dedo. No faltó tiempo para que alguien relacionara la falta de ese apéndice anatómico con la palpación rectal del hombre cincuentenario.

Tras todas estas chanzas, volvimos al trabajo hechos todo un equipo. Me río de los consultores que se llevan a los ejecutivos estresados para “hacer team” a jugar al Paint Ball y lanzarse en tirolina. También de los que van a Disney World en vacaciones!

Contra el tedio y el aburrimiento…ponga una jornada de reconocimiento médico en su vida!

lunes, 1 de octubre de 2007

Nuevas Teorías Nutricionales

Estábamos sentados en el “Rufino” que es nuestro restaurante “de cabecera” en Bolea (Huesca). No por ser el único establecimiento que sirve comidas en muchos kilómetros a la redonda deja de ser un lugar de una excelente relación calidad / precio. Habíamos ordenado nuestro menú y mientras llegaba departíamos amigablemente en grupitos en tres idiomas distintos. La escena recordaba un poco a como tuvo que ser aquella vez que según el Nuevo Testamento los apóstoles de Jesucrito se pusieron de repente a hablar en lenguas extrañas justo antes de irse a evangelizar al mundo, básicamente porque ya nadie les comprendía ni les soportaba en el lugar en el que estaban.

A un lado de la mesa, la delegación Rusa con Svetlana (la traductora que vino del frío), Valery (Veterinario Oficinal del Ministerio de Agricultura Soviético con un sospechoso parecido al “cuñaaaaaaoooo de el Loco de la Colina) y Eugeni (el único ruso con aspecto estadounidense atiborrado a hamburguesas carne de vacuno 100%. La imagen de este tipo saliendo de la ducha es un fragmento de mi vida que por desgracia no olvidaré nunca).

Nos sirvieron una deliciosa ensalada como aperitivo, justo antes de que cada uno recibiera los dos platos que había solicitado. Valery se dirigió a nosotros en ruso. Mi dominio de la lengua de Vladimir Putin se limita a un ridículo “da” (pronunciado, eso si, con mucha seguridad y acento de San Petersburgo) por lo que tuvimos que recurrir a la traductora para no perdernos sus sabias palabras.

“Vosotros, que sois veterinarios deberíais saber”- dijo Valery en tono pedagógico- “ que los huesos de las aceitunas son muy buenos para limpiar el estómago”. Tuve que hacer un esfuerzo para que la imagen que me vino súbitamente a la cabeza de un intestino delgado repleto de huesecillos de aceituna atascados como coches en el periférico de el DF en hora punta no me produjera una poco conveniente sonrisa y simplemente contesté con un pseudocientífico “no, no lo sabíamos. Está claro que, ingerir fibra tiene esa propiedad pero de las propiedades limpiadoras de este subproducto concretamente...no tenía ni la más remota idea”.

Yo pienso que comer huesos de aceitunas para adquirir fibra, viene siendo equivalente a roer las patas metálicas de las mesas para aprovisionarse de hierro pero por respeto a nuestros invitados y tan falso como puedo llegar a ser cuando la diplomacia obliga, no hice pública mi verdadera opinión sino la ya expresada (mucho más políticamente correcta).

Cuando hubimos terminado nuestra ensalada, pude percatarme que en el plato de ninguno de los rusos quedaba rastro de las olivas. “Aceitunicidio” masivo en el Rufino!

Lo malo es que hasta que no hagan la digestión no habrá rastros del delito. Habrá que llamar a Scotland Yard para aclarar este luctuoso hecho porque en este caso concreto no seré yo quien busque las pistas!

Lo siento. Un día escatológico lo tiene cualquiera!

martes, 25 de septiembre de 2007

B. te adoramos!!!

No ha habido en la historia de la televisión ningún otro artista como él. Nunca jamás alguien con apenas 2 minutos de presencia en la caja tonta, levantó tantas pasiones y soliviantó tanto a las masas. Ninguna melodía logró quedarse grabada a fuego en nuestras circunvoluciones cerebrales con tanta persistencia. No ha habido (ni quizá la vuelva a haber) otra melena castaña , con permiso de la del León de la metro, que ha ondeado tan bien al viento. Ni Miguel Bosé en sus mejores tiempos con sus más ajustados pantalones de licra logró cargar paquete como él… Joselito, Manolete, José Tomás…simples aficionados a la hora de gravitar su aparato genital a uno otro lado del tiro del pantalón.
Y qué decir de aquella acrobática coreografía que desafiaba las leyes físicas; aquel ritmo endiablado que hizo que nuestros corazones latieran al unísono en aquel verano puberal. Y…esa letra que repetía “soy como tu, soy como tu..soy tu 50%...” ¿Ha habido poema más bello? Quizá sólo igualado por aquellos entrañables versos clásicos:

“Planté un pino en mi portal,
Pensando que me querías.
Ahora que ya no me quieres,
¿por dónde saco el tractor?”

No neguéis vuestros más íntimos deseos. Reconoced abiertamente que somos unos horteras del calibre 136 y que si su disco hubiera estado a la venta lo hubiéramos comprado por duplicado por si una de las copias se estropeaba.

Bruno, icono indiscutible de los ochenta. Un mito que como tantos otros ídolos juveniles feneció de manera trágica (en esta ocasión violado por su canario Pinky en la cocina de su casa) pero cuyo recuerdo siempre permanecerá con nosotros. Allá donde quiera que estés, compartiendo escenario en el cielo con Frank Sinatra, Dolly Parton (esta no ha palmado, no? Bueno, no faltará mucho) y quizá Jesús Gil, gran amante del karaoke, queremos que sepas que te llevamos en nuestro corazón (y te pedimos que salgas porque no es lo suficientemente grande para los trombos de colesterol y para ti).

Ahí va ese documento!!! Todos tenemos un pasado, aceptémoslo!!!!


Sentencias Paternas

Cuando en una película, generalmente “yankie” uno escucha a alguien decir fases del tipo “mi madre siempre decía que la vida es como una caja de bombones” no se da cuenta de lo ridículo que resultaría dicho en boca de uno de nuestros actores más cañí (Resines-like). Por puesto, cosas como una orden policial del estilo “quiero que reviesen el culo a todos y cada uno de los negros de esta ciudad y que cuando nuestro sospechoso levante la tapa del retrete tenga a uno de nuestros hombres en sus narices”, resultan ridículas incluso pronunciadas por el mismísimo Chuck Norris (de quien cuenta la leyenda que mató a un borreguito al que, en un acto de ternura, rozó con su barba tipo Teckel pelo de alambre).
Pero pensando en ello, yo si que tengo algunas frases míticas de mi padre que siempre me acompañarán hasta el final de mis días…Estas son algunas de ellas:

“comer y sorber a la vez, no puede ser”. Esta frase tiene su versión eclesiástica en la popular “no se puede oir misa y repicar al mismo tiempo”, pero personalmente me gusta más la versión gastronómica de mi progenitor.

“vale más un lápiz corto que una memoria larga”. Efectivamente, aunque siempre me acuerdo de esta frase cuando ya es demasiado tarde y he olvidado lo que intentaba retener.

“los tarugos con el agua se hinchan”. Frase que tantas veces me dedicó en mi tierna infancia cuando sólo me bañaba los sábados (aunque no me hiciera falta) y por imperativo legal. De ahí proceda quizá el tono de mi piel (bueno, la teoría de mi madre es que me cambiaron en la sala de partos por un individuo de otra etnia de capa más oscura).

“me cago en la luna en verso”. Esta nunca la he entendido. Supongo que no soy lo suficiente maduro todavía.

“nunca he visto a un burro calvo”. Respuesta automática ante una referencia a su calvicie. Me empieza a ser de utilidad (no se si me explico).

“`pareces “la Calita” de mi pueblo”. No hay documentos gráficos sobre este personaje. Una pena que la era de los móviles con cámara digital no hayan llegado unas décadas antes. El personaje tenia que ser digno de película de zombies.


Bueno…hay muchas más (no es cierto) pero no quiero aburrir a la concurrencia. Me retiro con una última perla:

“qué tienen que ver los cojones p´a comer trigo?”

A cuidarse que sólo se vive una vez (o al menos nadie ha demostrado aún que esto no es cierto).

domingo, 23 de septiembre de 2007

Las Cartas sobre la Mesa

Hay muchas canciones que no entiendes hasta que no pasan determinadas cosas...ahora comprendo muchas más que hace unos meses. Pero lo que no te mata, o bien te engorda o te hace más fuerte. Yo he adelgazado.

Un beso.

P.D. Esta canción esta producida con por Juan Luis Jiménez, guitarrista y uno de los tercios de unos de mis grupos favoritos. Presuntos Implicados.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Los Ricos y los Motivables

Estacionamos la camioneta en el parking de Plaza Bonita. Aún era pronto por lo que decidimos ir a desayunar. Era una de esos populares restaurantes “grigoides” que los europeos vemos en las películas en los que una camarera con sobrepeso (que invariablemente se llama Maggy) fuma un cigarrillo mientras te rellena a intervalos de tiempo regulares una enorme taza de café.

Solicité un desayuno continental (55 pesos). Es una elección pragmática y automática, no meditada puesto que prefiero no comer exactamente lo que me apetece a tener que pensar lo que en realidad me apetece (en un ejercicio de pereza mental del que realmente no me siento orgulloso). Por su parte Gregorio pidió un jugo de naranja con un pequeño porcentaje de zanahoria y unos huevos estrellados con tocino. Me subió el colesterol sólo con escuchar su pedido, pero bueno, hay que entender que aquí el desayuno es así, digamos que “fuertecillo”.

Estábamos hablando sobre lo jodido que iba nuestro negocio, lo poco que vendíamos y lo caro que producíamos cuando de repente unos aplausos provenientes de la cocina nos sobresaltaron momentáneamente. Únicamente lograron distraer nuestro insustancial y autocompasivo discurso durante unos instantes. Continuamos hablando como si aquello no hubiera sido posible y no tuviéramos ganas de investigar si había sido real o un puro artificio auditivo producido por la caida de algún utitensilio culinario en los fogones.

Al cabo de unos instantes, comenzamos a detectar nuevos fenómenos extraños procedentes de la cocina. Yo estaba estratégicamente siuado para poder fisgonear un poquito hacia el interior, así que al final mi insana curiosidad me obligó a centrarme en lo que allí dentro estaba ocurriendo. Me fijé en que en el centro de la estancia había una meseta. La típica meseta que a todos nos gustaría tener en nuestra cocina si ésta fuera lo suficientemente grande como para albergarla, claro. Ví como en torno a esta meseta giraba el personal de cocina del restaurante. Lo hacían en el sentido de las agujas del reloj (como el agua en la bañera en el hemisferio norte). La escena me recordó a la de los musulmanes en la meca en movimiento gravitacional de traslación en torno a la gran piedra negra pero en este caso, en lugar de repetir los versos del Corán mascullaban consignas gritadas por un manager de motivación encorbatado del tipo “¿cuál es nuestra mision?” – ante lo cual, sus fieles respondían – “servicio y atención!”. Después, se reunían y entrelazaban sus manos como un equipo de baloncesto al final de un tiempo muerto. Supongo que la parte del sacrificio de un animal para ganarse el favor del dios Wall-Mart ya lo habían hecho con anterioridad a nuestra llegada porque, por mucho que me fijé no vi gotas de sangre, ni gallinas con el cuello seccionado, ni siquiera una triste mosca amputada.

Una vez acabado el ritual. Un montón de gente uniformada y con un brillo especial en los ojos ansiosos por dar “servicio y atención” a diestro y siniestro salió de la cocina y viéndolos uno a uno me recordaron a los míticos Vitorinos saliendo del toril y buscando excitados a alguien a quien atacar o de quien defenderse mientras mueven nerviosos la cabeza de un lado al otro.

Total , que desayunamos. La mañana estaba preciosa. Creo que siempre es primavera en Guadalajara pero ahora, al final de la época de lluvias todo esta verde y florido…y si no fuera por lo pésimo de mis negocios creo que me hubiera sentido hasta feliz estando por aquí estos días.

Entramos en Plaza Bonita, un lugar de esos que inexplicablemente ha tenido poco éxito comercial (algún dia hablaremos de por qué hay establecimientos hosteleros en los que nunca hay nadie y otros que están petados de peña).

Poco antes de llegar a nuestra oficina pasamos al lado de un gimnasio donde a las 8 y media de la mañana ya había una bola de gente dándolo todo en esos instrumentos de la inquisición que son los aparatos de gimnasio.

Gregorio pensó en voz alta…”mira cuánta gente rica”. Ante lo cual yo repliqué..”no hombre, no seas mal pensado, seguramente son gente que trabaja en turno de tarde”.

En el corto trayecto entre el gimnasio y la oficina, escuchando los jadeos de los deportistas, los cantos de los pajarillos y mirando lo sucios que llevaba los zapatos, tuve la sensación de estar encadenado a mi destino y supe que Gregorio tenía razón. Hay dos clases de personas: los que pueden ir al gimnasio por la mañana y los que tienen que dar vueltas gritando gilipolleces en torno a la meseta de una cocina.

Bueno, después de esta sarta de gilipolleces os dejo una vieja canción de Deacon Blue que tiene algo que ver (remotamente quizá..o no) con aquello que nos/les queda a los que por cojones tenemos que levantarnos cada mañana a luchar contra los elementos. Tenemos que soñar con algo, no?

martes, 18 de septiembre de 2007

En San Juan de los Lagos

- Lo siento señores. Que no les parezca poco cristiano… pero he tenido que hacerlo.

Yo le miraba con sorpresa. ¿Hacer el qué?. El hombre continuó hablando.

- Es que, el pobre viejo trae una hernia. Y “transamina” y huele mal. Y claro, se viene aquí al restaurante, a pedir dinero, pero con la hernia, y la poca higiene… pues es como que lleva ahí todo colgando. Espero que no les haya molestado. Si ha sido así, les pido disculpas.
- No, no se preocupe – contesté yo comenzando a entender la situación.
- El hombre tiene un hijo, no muy rico, no muy pobre. Y viven por aquí; no muy lejos, no muy cerca. No de los mejores , pero tampoco de los peores...

Me parecía algo surrealista la forma de definir las cosas que tenía el propietario del establecimiento hostelero; no por lo que las caracteriza, si no por lo que no son. Me resultó curioso. Continuó con el alegato defensivo que nadie le había solicitado.

- Y bueno, y yo tengo ganas de ver al hijo y hablar con él. Y saber por qué no lo cambian las señoras. Por que…¿qué les costará cambiarle de vez en cuando los pantalones y lavarle la ropa? Bueno, señores les pido disculpas. No es poco cristiano, ¿no creen?

Realmente no se si es cristiano o no expulsar de tu establecimiento a los herniados malolientes pero si lo fue expulsar a los judíos en su momento de la Península Ibérica, quemar a las “brujas” en la hoguera, torturar a los infieles , matar a los moros y tener ejército propio…

No quise entrar en aquella discusión con aquel hombre y simplemente me encogí de hombros y pronuncié de nuevo un lacónico “no se preocupe”.

Detrás del restaurador, al fondo, la catedral de San Juan de los Lagos (Jalisco), llena de piadosos fieles rezando a un Dios bondadoso y reproduciendo frases que por repetidas han ido perdiendo su significado y ya no son más que mero flocklore eclesiástico.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Ali G

Yo no lo sabía pero al parecer , el elemento que hace el personaje de Borat en la película que ha dado la vuelta al mundo (y que no he visto, por cierto) , tiene un show semanal en la televisión. El otro día estaba en un hotel viendo la caja tonta y me quedé enganchado con ese programa.

Uno de sus personajes es un rapero con una extraña combinación entre la más absoluta ignorancia y la más tremenda desfachatez. Pues bien, estaba entrevistando a 4 representantes de 4 religiones distintas, un católico , un anglicano , un judío y otra que no recuerdo. Aqui están algunas de las siguientes perlas... para empezar:

Ali G: “Una pregunta para todos. Por qué Dios si es todopoderoso no exhibe sus superpoderes?? Quiero decir, mi primo Benny tiene un pene de 22 cm y lo exhibe en cuento tiene ocasión”.

Lo cierto es que no recuerdo las respuestas...

Ali G al representante Judío: “Se casaría usted con una mujer católica?”
Judío: “no, puesto que el objeto del matrimonio es tener hijos y tendríamos problemas en su educación religiosa”
Ali G: “ya, ya…y si la católica estuviera buena?”

Ali G al cura: "De acuerdo, y....qué dia nacio es personaje que ustedes llaman Jesuscristo?"
Cura: "nosotros celebramos el nacimiento del Nuestro Señor Jesucristo el día 25 de Diciembre"
Ali G: "ya.... y....no le parece sospechoso que coincida con el día de Navidad???" (bueno, este chiste no es suyo pero no esta mal, no?)
Ali G al cura: “y cómo es que hay tantas monjas que ejercen la prostitución?”.
Cura indignado: “estoy seguro de que usted no tiene una sola prueba de que eso es cierto”
Ali G: “Sí, si que es cierto, en el cumpleaños de mi primo Benny, vino una monja a hacer un steaptease y es muy común…tengo videos..quiere verlos? Tengo vídeos?”
Ali G (de nuevo al cura): “ Se casaría usted con la señora anglicana que nos acompaña esta noche?”
Cura: “no, tengo voto de castidad desde hace 42 años!"
Ali G: “ya, ya …y si estuviera buena????”

En otro reportaje Ali se va a visitar la sede de las Naciones Unidas. Esta por allí husmeando en las instalaciones y ve la silla de Jordania (en inglés Jordan) y le pregunta a un funcionario si no les da vergüenza que Jordan por muy buen jugador de baloncesto que sea tenga derecho a voto en la asamblea.

A lo cual le contestan que es Jordan es un país. Él simplemente no se lo cree!

Después ve la silla de Guinea. Y pregunta que quien es el señor Guinea. Y le dicen que es un país. Y él replica que si les parece correcto darle voz a un país de mierda como ese.

En otro de los reportajes, entrevista a un asesor de estrategia de George Bush y le pregunta:

Ali G: “¿conoce usted al General Swcharchoff?” (no se si el “spelling” es correcto).
Asesor: "en efecto, ha sido uno de nuestros hombrés más valiosos"
Ali G: “aja, y ¿al General Motors?”

Sin comentarios!!!


sábado, 15 de septiembre de 2007

Un Antro en Navojoa

Aquí los bares se llaman antros. No. No es porque tengan mala reputación, ni en ellos desarrollen sus (licitas, en mi humilde opinión) actividades las mujeres de moral despistada… ese gran servicio público. No, se llaman antros “por defecto” o “por convenio”, según se prefiera.

Los antros, bares, pubs siempre son extraños la primera vez que entras y acaban siendo como tu casa después de un par de cervezas. Es lo contrario de lo que le pasaba a Calamaro con su Argentina natal:

“la última vez que nos vimos éramos primos. La próxima vez, tal vez, seamos extraños. Según pasan los años puede ser que llegue a ser un viejo desconocido. El novio del olvido”

Todo empieza estando más o menos tranquilo. A eso de las 12 de la noche. La gente sentadita en sus sitios saboreando básicamente cervezas, el néctar de la eterna juventud por estas tierras, una Coronita, una Tekate, una Pacífico…todo sirve. Poco a poco el ambiente se va relajando, los bailes se hacen más sugerentes, las caderas se contonean más insinuantes y todas te parecen más bellas (si cabe). Es lo que tiene ver las cosas bajo el prisma de la malta fermentada…que la óptica mejora. Y, en definitiva, no es tan importante cómo las cosas son, si no cómo las ves.

Ahora son las 2 y media de la mañana y estoy sentado en una de las tumbonas de la piscina del Navojoa Plaza. La temperatura es ideal y escucho el murmullo del agua en la alberca junto con los acordes de Corinne Bailey que salen de mi ordenador portátil

Mañana no hay que madrugar mucho así que por primera vez en unos cuantos días puedo relajarme. La semana que entra va a estar llena de situaciones tensas pero hoy he tomado un par de decisiones y es que a veces no tener claro lo que vas a hacer es más desequilibrante que hacer lo que debes aunque esto sea muy duro. En esos casos llegar a una conclusión sobre hacia donde dirigirte, aunque el camino que eliges sea pedregoso o lleno de bestias pardas acaba resultando liberador.
En fin, we´ll keep in touch

miércoles, 12 de septiembre de 2007

La Soledad del Corredor de Fondo

Últimamente parece que todo sale mal; Que me mantengo en pie por la inercia de lo bien que me han ido las cosas en el pasado pero que una amenaza negra, muy negra, se cierne sobre mi. Sube el Euribor, cierran las inmobiliarias, el pan está por la nubes, hay crisis en el sector porcino y los cereales están a niveles estratosféricos. Me he quedado sólo sobre la faz de la Tierra, mis proyectos se han hundido….el fin del mundo parece cercano pero aún se respira.
“Esta tarde escuchaba a una marchadora española. Maria Vasco (creo que ese es su nombre). A principios del 2006 su padre murió. Ella contaba en aquel momento con 30 años. Después de haber sido una brillante atleta en los años previos, de planificar su boda (que tuvo que anular por la muerte de su padre), de someterse a una entrevista en Interviú que la hizo estar en el ojo del huracán y le creó unos cuantos enemigos, de varios malos resultados en competición que la hicieron víctima de las críticas de todos los plumillas deportivos que jamás han despegado el culo del asiento de su redacción….tras todo eso, este año en Osaka (Japón) ha conseguido la medalla de bronce en una de las pruebas más duras de todos los campeonatos del mundo, los 20 kilómetros marcha. A las 8 de la mañana de aquel día, la temperatura era de 30 grados centígrados y la humedad relativa del 70%. Todo estaba en contra pero ella había entrenado. Se había sobrepuesto a las críticas, al desánimo , a la depresión, a su peor enemiga que por momentos fue ella misma.

Al llegar a meta en tercera posición por detrás de dos de las representantes rusas, Maria calló de rodillas, miró al cielo, y desde lo más profundo de su ser le dedicó el triunfo a su padre.”

Me siento como un corredor de fondo en el momento crítico de la carrera en el que se plantea tirar la toalla. Escuchar la historia de la Vasco me ha hecho convencerme de que eso es lo último en lo que tengo que pensar. Aunque todo se pongan en contra, aunque la temperatura sea asfixiante, aunque la humedad te ahogue, mientras tu corazón siga latiendo y tu cabeza pensado hay que luchar. Así que eso es precisamente lo que voy a hacer.

Un abrazo

lunes, 10 de septiembre de 2007

"Siempre soy el mismo"

Una vez más y por quinta vez en el 2007, me dispongo a “saltar el charco” para visitar México. No tengo ninguna queja. Siempre me han tratado muy bien, la verdad. Pero antes de un viaje de estos, me pasa exactamente lo mismo que cuando tengo que hacer cosas como ir a una cena de trabajo o visitar a familia lejana y/o política (bueno, ahora ya no, puesto que la “política” en cuestión me dejó en la cuneta tirado), y es que inconscientemente, cuando el momento de hacer alguna de estas actividades se aproxima me monto unas películas melodramáticas sobre lo mal que me van a ir las cosas y empiezo a imaginarme situaciones retorcidas y series de “catastróficas desdichas” encadenadas que van a hacer que lo pase fatal. Nunca nada está lo suficientemente preparado, ni es todo lo divertido que tiene que ser para que este sentimiento desaparezca y todos estos pensamientos consiguen amargarme la vida y agriarme el carácter durante los 2 ó 3 días previos al evento en cuestión. En esas jornadas estoy cabizbajo, intratable, melancólico, bucólico (tirando a alcohólico) y me irrito con facilidad al más puro estilo “vayasealamierdanomeadmire” de Fernando Fernán Gómez.

Afortunadamente, no hay mal que cien años dure y en cuanto me subo al avión (en el caso del viaje), entro por la puerta (si de una visita social hablamos) o me siento a la mesa (en caso de una cena de trabajo) me transformo en la alegría de la huerta y empiezo a preguntarme por qué coño no aprenderé nunca. A veces en relación con esta sensación me vienen a la mente recuerdos de cuando niño:

“Tengo un primo (cuyo nombre no diré) con el que en la tierna infancia, hacía fechorías por el pueblo de mis abuelos. Para que os hagáis una idea nos llamaban “estarqui” y “jach”, como a los dos policías de aquella serie. Él era el rubio y yo el moreno, por supuesto. Realmente éramos inseparables. Yo era como su sombra: más oscuro, más alto y siempre pegado a sus talones. Nuestras actividades consistían básicamente en que a él se le ocurría alguna idea de índole más o menos arriesgada o de consecuencias imprevisibles y yo me dedicaba a intentar disuadirlo (casi siempre sin éxito). Al final, solía entrar en escena la garrota hábilmente manejada por mi abuelo para sacudirnos a los dos mientras repetía (mi abuelo, no la garrota) la frase “tanto peca el que mata como el que tira de la pata!” justificando el castigo en indiscriminado a la fuente de todos los males (es decir, nosotros).

No obstante, entre la trastada en cuestión y el momento en que esta era descubierta (porque obviamente, nunca confesábamos por voluntad propia), siempre se producía un período de penitencia y arrepentimiento en el cual mi primo repetía constantemente….“siempre soy el mismo, siempre soy el mismo” , mientras observaba las consecuencias de sus / nuestras acciones (casi siempre algún tipo de ruptura de materiales, producción de daños físicos y/o morales a terceras personas o a nosotros mismos y pérdida de bienes muebles que menguaban el minúsculo patrimonio de mis abuelos ).”


Pues bien, cada vez que paso uno de esos momentos críticos en mi vida en los que me doy cuenta de que lo he pasado mal agobiándome de manera prematura e injustificada por algo que seguramente no es tan malo, recuerdo la imagen de mi primo y también me repito aquello de “siempre soy el mismo”. Nunca me he visto en esos momentos, pero estoy seguro de que , inconscientemente, esbozo una leve sonrisa recordando.

“Estos son recuerdos del pasado, de lugares ya remotos.
Cuando no era más que un trozo del adulto que ahora soy.
De ese viaje que hice en bicicleta con burbujas en el aire.
La ciudad que eran dos calles tan enanas como yo.
Tengo en un baúl dos mil recuerdos que quedaron de aquel tiempo,
donde guardo la ilusión.
La Venta de La Rosa, 1972,
un duro de Palotes y un polo de limón,
películas con rombos,
Gustavo y dos son dos,
la calle de adoquines, la tiza y el crayón”

Pedro Guerra.

martes, 4 de septiembre de 2007

La Carta Esférica

A ver….reconozco que llegué al cine muy escéptico. Sólo he visto dos películas de Pérez Reverte adaptadas al cine, La Tabla de Flandes y El Capitán Alatriste. No sabría cual es más bodrio de las dos analizándolo objetivamente pero…creo que Alatriste, precisamente por las expectativas generadas en los medios de comunicación, debe de ser declarado pufo internacional del calibre, como mínimo del producto “Milli Vanilli” (o como coños se escriba).

Reverte no es en mi opinión un gran escritor a pesar de que no pone muchas faltas de ortografía(aunque ya se sabe que para gustos se hicieron los colores). En cualquier caso creo que el término “best seller” define perfectamente lo único que representa este plumilla para la literatura. El calificativo de “best writter” lo reservaremos para otros representantes más dignos del noble arte literiario como el redactor de la hoja parroquial de la iglesia de mi pueblo o el guionista de éxitos como “Caray con el Mayordomo, que largo tiene el Maromo” ó “El fontanero, su mujer y otras cosas de meter”.

En el lado positivo de la balanza (y lo que definitivamente me hizo desprenderme de 6 eurazos en una entrada) estaban el director Inmanol Uribe, y los dos protagonistas; mi idolatrado (y paisano) Carmelo Gómez y la divinidad encarnada en mujer Aitana Sánchez Gijón.

Hay que reconocer que la película no pasará a la historia como una de las obras maestras del género del suspense naval pero también es justo decir, que tiene su miga y entretiene (y mucho) durante las casi dos horas que dura.

Cuenta la historia de una mujer mala, muy mala, y un marino bueno, muy bueno. Al final, las cosas no son lo que parecen y si bien es cierto que la fémina es tan hija de puta como aparenta, el marino no resulta tan cateto. Sólo diré eso para no “reventar” la película (como aquel día que estando en la cola del cine para ver La Pasión del Mel Gibson alguien gritó…”al final, lo crucifican!”). El resto tendréis que verlo.

En definitiva es una obra recomendable. Carmelo, le da matices brillantes a su personaje y saca petróleo de las escenas más aparentemente insípidas. El poder hipnótico de Aitana es excesivamente poderoso y por ello desaconsejo esta película a corazones masculinos heterosexuales y solitarios en busca de alma gemela (como yo mismo). Corréis el riesgo de poner el listón demasiado alto y tener que transmitir vuestros genes a la descendencia por partenogénesis o donación anónima en banco de semen y asumir la posibilidad de que alguno de vuestros anónimos y desconocidos vástagos os prenda fuego en algún cajero en el que durmáis cuando lleguéis a “homeless” (la vida a veces puede llegar a ser muy irónica, la verdad) u os reclame herencia cuando seáis unos millonetis.

Se me ha pasado comentar de qué va la peli pero bueno, ya os dejo el trailer, que para eso se molestan los de las productoras en hacerlos, no?

Ala. A disfrutarla!


sábado, 1 de septiembre de 2007

Elemental, querido Watson!

Modestia aparte...soy un lumbrera!

En general, para una persona de mente intermedia, estas dos noticias aparecidas el la prensa regional nunca hubieran tenido un nexo de unión. Sin embargo, gracias a mi inteligencia superior he podido enlazarlas de modo casi inconsciente. No queráis saber cómo he conseguido relacionar ambos acontecimientos. Esta capacidad mía es algo metafísico..inexplicable!



Un joven se corta el pene y lo tira al retrete en Salamanca porque 'no quería pecar más'

El hombre, con domicilio en la calle Alarcón, en el barrio de San Bernardo de la capital salmantina, utilizó un objeto cortante la madrugada del pasado jueves para amputar su miembro viril porque "no quería pecar más", según publica el diario 'La Gaceta regional de Salamanca'.



Una familia de Ferrol descubre una serpiente pitón de dos metros en el inodoro de su casa

Fernández ha precisado que la serpiente --de color pardo-- tenía un diámetro "mayor que el de un brazo"




La verdad, no me extraña que con semejante instrumento el muchacho estuviera cansado de pecar. Es que al final...todo cansa. Os lo digo por experiencia!.

lunes, 27 de agosto de 2007

El Misterioso Caso de la Desaparición de los Dos Enormes Gatos de Chris

Al parecer Chris tenía dos gatos. Digo tenía porque al menos uno murió y el otro bajó a comprar sardinas y nunca más se supo (hay quien dice que atracó un furgón de Prosegur y luce palmito en Copacabana emulando al celebérrimo Dioni).

Chris fue a comprar un barco a algún país escandinavo y dejó los mininos a cargo de sus amigos quienes no tardaron en encontrar a uno de los felinos muerto en un jardín del vecindario. Su cadáver apareció sin más signos aparentes de violencia que un hilillo de sangre en la comisura de la boca. La persona que lo encontró lo dejó sobre una mesa dentro de la casetita del jardín donde se meten las herramientas de horticultura y todos los trastos viejos. Alguien observó al otro gato mirando por la ventana el cuerpo de su camarada durante un par de horas. Según parece, lo observaba de esa forma concentrada en la que sólo los gatos (y el hermano feo de los Calatraba) pueden hacerlo. Después del “velatorio”, nadie volvió a verlo.

Así que resulta que Chris está a punto de volver de Escandinavia y se va a encontrar con la casa menos animada que George Clooney en una convención de lesbianas. El ecosistema doméstico ha quedado reducido a un canario que se llama Pinky y un cactus con forma de supositorio.

Este es (más o menos) el relato que Marta nos hizo de los hechos acaecidos justo antes de venirse de Inglaterra en casa de su amigo Chris. Nos preguntó sobre cómo podríamos explicar estos misteriosos hechos, para lo cual, inmediatamente surgieron varias teorías:

Teoría CSI: Los raticidas son venenos que tienen como base química cumarinas y warfarinas. Su mecanismo de acción es la producción de hemorragias generalizadas dado que interrumpen la cascada de la coagulación. Su efecto se revierte con vitamina K siempre que no se llegue demasiado tarde. Tienen una acción no inmediata deliberada ya que una rata nunca comería un cebo junto al cual hubiera otra rata muerta. Estos dos aspectos (efecto anticoagulante y retardado) explicarían la hemorragia en el gato muerto y la desaparición del segundo gato (que seguramente también ingirió el veneno pero al que la muerte alcanzó en otro jardín del vecindario y no en el suyo propio). Antes de morir, los animales presentan un aspecto tranquilo, como atontados. Esto explicaría a su vez que el gato 2 se pasara un par de horas mirando por la ventana. En realidad estaba en estado de shock.

Teoría Sentimental: Gato 1 y Gato 2 eran compañeros. Gato 1 era macho castrado, Gato 2 , hembra también castrada. Ante la muerte de Gato 1, Gato 2 fue en busca de una figura masculina que le faltaba a su relación y se fue como Marco en busca de su madre a la caza y captura de un nuevo compañero sentimental sobre húmedos tejados de algún pueblo de Inglaterra.

Teoría Maniaco Sexual: La verdad es que no acabé de entenderla. Demasiado enrevesada para mi mente simplona.

Teoría de Javi: “Es mía, así que no os la cuento” – declaró.


La verdad. Estos hechos, como tantos otros buenos asesinatos, nunca serán esclarecidos. Dicen que los crímenes perfectos son aquellos de los que ni siquiera se sabe que han sido un crimen; como los que mataron a la suegra de una parada cardio respiratoria haciéndole cosquillas con una pluma mientras estaba convaleciente en la cama, o como los de aquella leyenda urbana que hablaba de un asesino que mataba a sus víctimas con un cuchillo de hielo para que no quedaran huellas.

Personalmente, prefiero los crímenes tipo Puerto Hurraco, más chapuceros y macabros. Si aquello fuera España, estaríamos hablando seguramente de un palazo en la cabeza para Gato 1 y un atropello en el caso del Gato 2, pero esas cosas no pasan en países civilizados (al menos a los animales de compañía, claro esta).

miércoles, 22 de agosto de 2007

Allanamiento de Morada

Tengo una sequía creativa (me dura desde que le escribí un poema a mi progenitora en el día de la madre de aquel primer domingo de mayo de 1988), asi que supliré mi carencia de creatividad con el talento de otros. Aqui os dejo un corto del cine que me gusta..... Allanamiento de Morada.
A ver qué os parece. Yo creo que es brillante.

sábado, 18 de agosto de 2007

¿Me estoy haciendo mayor?

Ayer tuve un momento romántico en mi cocina. Era la primera vez que cocinaba desde hace unos cuantos meses (admitiendo que los conceptos “calentar leche”, “abrir caja de pizza”, “pedir comida a restaurante chino” o “hacer bocadillo” quedan fuera de la definición “cocinar”). Decidí retomar la costumbre con un platillo clásico a la par que simple: huevos fritos con patatas.
Busqué las patatas donde solían estar, es decir, en una bolsa bajo el fregadero. Las patatas son seres vivos y habían comenzado ya su proceso de gemación en busca de la luz. Afortunadamente algunas no se deshicieron entre mis manos al cogerlas y conservaron la consistencia suficiente para dejarse pelar y trocear. La forma en que se trocean las patatas es un hábito heredado de forma congénita. Fíjate en como las cortas tu y en cómo lo hacía tu madre. Seguro que coincide. Yo creo que hay un gen en el cromosoma 17 que codifica para este comportamiento pero a falta de una demostración científica nos conformaremos con la empírica.
Recuperé un aceite desnaturalizado, posiblemente lleno de benzopirenos, radicales libres y otro “mix” de sustancias carcinogénicas y lo puse en la sartén.
El proceso de fritura es muy personal. En mi caso, comienzo con un fuego más bien intermedio-alto para que se vayan cociendo un poquito para terminar en un final apoteósicamente abrasador y producir así un endurecimiento externo de la patatita en cuestión. De este modo es posible lograr lo que yo llamo “patata frita Frankenstein”, de apariencia dura, pero con tierno corazón de fécula.
Cuando están en su punto, se extraen con una espumadera y, antes de que se enfríen se salan al gusto (y lo mejor es que tu gusto se adapte a como quiera que queden porque nunca quedan como pretendes, asi que es mejor asumirlo desde el principio).
Lo de los huevos fue más dramático. Son huevos caseros. De unas gallinas a las que mi padre inspecciona diariamente haciéndoles una palpación rectal de la cloaca en busca de un huevo en formación. Aquella gallina que es encontrada más de 2 días consecutivos sin hallarse en proceso de elaboración de un huevo, es inscrita en un Registro Oficial de Gallinas Ponedoras Desertoras de su Condición (ROGPDC). Cuando el Número de Huevos Encontrados Cada Mañana (=NHECM) es igual o inferior al Número Total de Gallinas Ponedoras menos 1. Entonces, la gallina ponedora que lleva mayor número de inscripciones en el Registro Oficial de Gallinas Ponedoras Desertoras de su Condición (ROGPDC) es destinada a otras funciones culinarias o no (espíritu para caldo, elaboración de embutidos (e.g. jamón serrano de gallina curado), consumo en fresco, exportación al extranjero en forma de liofilizado de gallina o se la manda a un curso de reciclaje como gallina vigilante jurada de seguridad privada).
Desgraciadamente, pese a toda esta reglamentación a nivel productivo, los huevos que tiene mi padre (los de sus gallinas, quiero decir) no tienen fecha de caducidad establecida por lo que su consumo, y más en mis circunstancias, siempre supone un riesgo a nivel sanitario. Pero bueno, no iba a echarme atrás por un inconveniente tan estúpido. Decidí que sometiendo los huevos a un tratamiento térmico lo suficientemente fuerte en intensidad y prolongado en el tiempo conseguiría matar cualquier Salmonella viable en el citado ovoproducto. Total que los freí.

Cuando terminé, lo puse todo (huevos y patatas) en el mismo plato sobre la encimera de la cocina y de ahí, lo trasladé a la mesa.

Me senté frente a mi manjar y, justo en aquel momento se me saltaron las lágrimas de la emoción.

P.D. Bueno, quizá no fuera por eso, sino porque en la tele estaban poniendo un parto humano. Y, me pareció tan bonito! ¿Me estaré haciendo mayor?

lunes, 13 de agosto de 2007

¿Cómo coño titulo a esto? (Se admiten sugencias)

Vaya, me he levantado tarde otra vez…de nuevo he reprogramado el despertador como tres o cuatro veces para finalmente caer profundamente dormido. Por cuestiones supra – racionales, cuando esto me ocurre siempre acabo despertándome sobresaltado justo a la hora a la que tendría que estar entrando por la puerta del trabajo. Ni antes ni después.

Si bien es cierto que mi horario tiene más flexibilidad que el hijo del hombre Boomer y Cicciolina (sobre todo en lo referente a la elongación del mismo), no me gusta llegar tarde por aquello de guardar las formas, de dar ejemplo…la cuestión del no sólo “serlo” sino el “parecerlo” (en mi experiencia quien se ocupa de esto, ni lo es ni lo parece).

Pero bueno, en esencia, el corazón a cien, los nervios de “picos pardos”, los ojos desorbitados abriéndose paso entre las legañas, los movimientos sobrados de rapidez pero carentes de exactitud. Ese golpe de falange del dedo meñique con la pata de la cama, ese hombro que se estrella contra el marco de la puerta del baño…esa camisa que nunca está planchada cuando la necesitas, esa agua caliente que siempre tarda más de lo que debe.

Llego a la cocina, medio descoyuntado; medio vestido, medio desnudo. Sé que mi vecina me mira perfectamente aseada y su cabello en un orden perfecto mientras se come una magdalena y piensa en lo desastre que soy. Siempre corriendo tarde mal y nunca, con todo a medio hacer. Abro el frigorífico, como siempre no hay nada de desayuno. Hubiera sido un milagro que los restos de la cena de anoche, posiblemente ensalada de gambas china, se hubiera mantenido incorrupto como el dedo de Santa Teresa doce horas más tarde. “El período de caducidad de la comida china es pretérito”. Eso es una de las primeras cosas que aprendes cuando vives solo. La segunda quizá es que las camas no se hacen por si solas y que las pelotillas de algodón que hacen concentraciones solidarias bajo los muebles son la demostración fehaciente de que la ley de Lavoisier (“nada se crea ni se destruye, sólo se transforma), es radicalmente falsa.

Hay un poco de jamón en el frigo. Seco, sin grasa, con la consistencia de los pechos de Ana Obregón (supongo)…”cuando no tengo lomo, de todo como”, así que decido engullirlo, como los pavos que tiene mi padre que se comen cualquier objeto brillante por muy grande que este sea (lo próximo será probar con el tapacubos del coche- de mi no se ríen esos cabrones). Sigo respirando a trompicones. Para no perder tiempo y contrarrestar lo salado de segundo jamón más barato de exhibidor de Haley. Introduzco un mendrugo de pan en la boca al mismo tiempo.

Las glándulas salivares se contraen en un esfuerzo “exprimidor” máximo pero no son capaces de general el caudal (volumen de fluido / tiempo) necesario para reblandecer la pasta de hormigonera que tengo en el interior de mi boca.

“Si los pavos lo hacen, yo también puedo” – pienso para mi inocentemente -. El trozo externo del jamón se queda anclado en la epiglotis, el pedazo más profundo está bien entrado el esófago. Se produce un momento de confusión. Intento ponerme en la piel de un pavo. ¿Qué haría él en este momento? Inmediatamente me doy cuenta de que no soy un pavo (oh! Gran descubrimiento) y caigo desplomado en el suelo de la cocina ante la anoxia cerebral que se apodera de mi. Veo mi vida en diapositivas: “mi primer gorrión capturado con pajarera, mi primer beso (sin pagar), las palizas que me pegaban en el colegio, aquella vez que me ataron a un poste de teléfono, el momento en el que aprendí a montar en bicicleta sin ruedines (bueno, creía que había aprendido hasta que la gravedad me demostró que mi conclusión era prematura), aquella carta del apostol San Pablo a los Tesalonicenses que tanto me emocionó….”. En fin, todas esas cosas que uno recuerda cuando la va a diñar. Lo último que vi, fue a mi abuela gritándome: “cagaprisas…vísteme despacio que tengo prisa!”; sabio consejo que nunca seguí y me llevó a acabar muerto como un gorrión de 90 kg en el suelo de la cocina un lunes por la mañana.

sábado, 11 de agosto de 2007

Lo siento Coco!


Hoy he vuelto de un viaje relámpago al centro de la meseta. Relámpago significa salir en coche a las 9 de la noche de Coruña y estar a las 8 y media de la mañana en Valladolid para volver a estar en Coruña a las 5 de la tarde de ese mismo día. Por favor, no seáis curiosos acerca de la efectividad de tal desplazamiento porque el responderos me podría hacer reflexionar sobre el sentido de tal acción y no me siento con ánimo para la autocrítica destructiva.

En definitiva, y a lo que iba, resulta que la granjita en la que he estado no contaba con las duchas pertinentes y que la normativa de Sanidad Animal exige por lo que, después de visitar a mis “pacientes”, que en la explotación en cuestión no tienen demasiadas ganas de vivir y palman con una frecuencia mucho mayor a lo desable, me he tenido que vestir con mi ropa y salir zumbando de nuevo con el coche “cantando” a cojón prieto de toro bravío , algas muertas y “pergañeta”.

Al llegar a casita, me ha apetecido sobremanera el darme una duchita para que mis emanaciones gaseosas no fueran un limitante para la relaciones públicas en las horas subsiguientes y me he lanzado decidido a la ducha tras hacer un gurruño con todas las prendas que llevaba encima e introducirlas en el tambor de mi lavadora de gama alta a pesar de ser marca blanca (sí, esto es posible).

He corrido la cortinilla puesto que aún no he tenido ni dinero ni, sobre todo, ganas para poner para mampara en la ducha y me he introducido bajo el siempre agradable chorrito de agua que me ha aliviado de manera inmediata. A continuación, he buscado mi champú pero resulta que se había acabado. He justificado mentalmente la opción de utilizar gel para comenzar lavando mi cabeza pensando que seguramente gel y champú sean exactamente lo mismo pero comercializado de manera distinta por artistas del marketing que, de este modo le sacan un sobre precio a uno de los dos (creo que es el champú, si no me equivoco…hace tiempo que no compro, lo se!)…pero resulta que tampoco había….

He vuelto mi vista hacia el rincón del que cuelga una especie de repisa metálica en la que se disponen los productos de higiene personal en el interior de la bañera. Ahí estaba mi salvación. El champú Friskies de PH neutro para todo tipo de pelos sería suficiente!

Lo siento Coquito, te prometo que gasté lo justo! ;)

Después de los espectaculares resultados (me ha dejado el pelo sedoso y preparado para competir por el título de campeón en cualquier exposición canina), estoy pensando en dejar de cocinar y alimentarme con sus croquetas, mear en las esquinitas levantando la patita y perseguir a perritas en celo por el parque sin pudor ni miedo a represalias. Esto es un chollo. Recomendado

domingo, 5 de agosto de 2007

Buenas Acciones

Ser buena persona no resulta moralmente rentable. Llevo un importante déficit con el cosmos en cuanto a buenas acciones realizadas y que no se han revertido en mi persona (el efecto boomerang falla, o por lo menos vuelve por la espalda y me da en toda la nuca). Sin ir más lejos, el viernes al medio día, aún no sabía que hacer el fin de semana. Tenía tantas opciones y todas tan buenas…el caso es que “alguien” a la salida de la oficina me convenció después de soportar estoicamente el relato de todas mis alternativas “lúdicoeróticomúsicodeportivas” que lo mejor que podía hacer era ir a buscar a mi madre a León y traerla a los toros a Pontevedra. Su justificación fue aplastante e incontestable. Ella “me había dado la vida”. Así que, ni corto ni perezoso planté mi trasero en el asiento de mi coche y me dispuse a hacer los más de 600 kilómetros necesarios para recoger a mi progenitora y traérmela a Galicia desde el imperio del topillo. Todo iba moderadamente bien. Poco tráfico y una programación en la radio, mi eterna compañera de viaje razonablemente buena. Subiendo el puerto de Manzanal me di cuenta de que mi cochecito estaba quedándose sin combustible así que me dispuse a efectuar una para técnica en la primera gasolinera que encontré.

Nada más bajarme del coche pude ver cómo de la parte del motor (siento no poder concretar más ya que mis conocimientos de mecánica son más bien penosos) salía a borbotones un montón de líquido amarillento. La chica de la estación de servicio (desde ahora conocida como, “chica del pelo rojo”) introdujo su “dedo-sonda” en el líquido que corría por el suelo y construyó la hipótesis de que debía de tratarse de anticongelante. Me sugirió con muy buen criterio que abriera la chapa que recubre el motor (creo que le llaman capó) y lo hice (no sin pocas dificultades). Lo único que puede ver es que había un depósito de plástico translúcido que estaba bajando de nivel de manera visible. Esto, por la teoría de los vasos comunicantes (o simplemente por lógica aplastante) debía significar que era de ahí de donde estaba saliendo aquel extraño fluido. “Chicadelpelorojo” me sugirió que no abriera en ese momento la tapa de aquel depósito cosa que con la valentía del inconsciente iba a hacer como paso previo al escalado de mi cara. También me sugirió, muy astutamente, que mirara en el manual del coche si había alguna pista que me ayudara a diagnosticar realmente lo que estaba pasando. Si la teoría del anticongelante se hubiera confirmado (Chicadelpelorojo et al. 2007) seguramente hubiera continuado mi camino pero, al parecer, lo que estaba vaciándose era el depósito del líquido refrigerador del motor (según el manual, claro. Si el manual hubiera puesto que aquello era una barrica bordelesa, yo me lo hubiera creído a pies juntillas también). Esto debía de significar que si continuaba, seguramente el motor se calentaría y podría producirle daños irreversibles (al menos, eso es lo que pensé).

Así que nada, me resigné y busqué el teléfono de asistencia en carretera de Europcar. Así conocí a Carmen, mi salvadora. Carmen me dijo que no me preocupara, lo cual no era necesario, porque no estaba preocupado en absoluto pero la dejé que se explayara utilizando sus técnicas de auxilio en carretera. Me dijo que llamaría a una grúa, que esperara en la gasolinera unos 30-45 minutos y que llegarían en mi rescate. Ah! Y que cuando la grúa hubiera llegado, que la llamara de nuevo para ver cómo me movilizaban a mi destino final que por aquel entonces no había pensado muy bien cual sería.

Durante la espera llamé a mi padre y le di la gran noticia de que tendría que ser el quien llevara a mi madre a los toros a Pontevedra porque mi “viniculo” a motor había muerto en acto de servicio. Sin mucho entusiasmo aceptó el destino pero me consta que al final se lo pasó bien por aquellas tierras.

Mientras esperaba a la grúa pasó por allí el grupo malagueño Danza Invisible que también venía de La Coruña (como yo) porque habían tocado el día anterior en la playa de Riazor. Venían todos (unos 6 ó 7) en una “fregoneta” Wolsvagen con cara de haber dormido más bien poco y ganas de comer. Les dije que había estado en su concierto del día anterior (en el que habían compartido escenario con Toreros Muertos y Nacha Pop), y bueno, afirmaron sin modestia alguna que su concierto había sido el sin duda el mejor de los 3, a lo cual asentí de manera políticamente correcta cual pelota obnubilado por la popularidad de los artistas. Les pregunté si se iban a Málaga en la “furgoneta” y me dijeron que “yes”. Entonces pensé en lo efímero de la fama y en una foto que me habían enviado una vez por correo electrónico de Espinete en el retiro con un cartelito que colgaba de su rosado cuello que ponía “Completo: 25 euros”.

Poco después llegó la grúa. Entregué las llaves de mi coche en un acto simbólico y dramático, como si fuera el último relevo de la antorcha olímpica o cuando un torero veterano le da a un chavalillo joven “los trastos de matar” en su alternativa. Afortunadamente, no llevaba los pantalones tan apretados como los de ningún joven novillero por lo que pude meterme en los bolsillos 2 ó 3 cositas más bien íntimas y/o necesarias que llevaba en la guantera para que no se quedaran por allí perdidas en cualquier sórdido taller de carretera lleno de postres de chicas de grandes aptitudes lácteas.

Llamé a mi Carmencita, mi ángel de la guarda, que me avisó a un taxi. El taxi vino de Astorga y me llevó hasta Coruña. Hablando, hablando, el taxista resultó ser familiar lejano mío y es que en estos pueblos de repoblación deberían haber esquemas de consanguinidad para evitar retrocruzamientos que impidan la pérdida del vigor híbrido porque a la que te descuidas te estas liando con tu prima segunda sin saberlo.

Y bueno, esta es la historia un sábado (mira, como la traducción de Ana Belén de la canción “The Piano Man”) en que los astros o la fatalidad o Dios (no se quien planea que estas cosas pasen realmente) se empeñaron en no dejarme realizar una buena obra. De todos modos “la intención es lo que cuenta”. Al menos ese es el consuelo que nos queda a algunos (igual que a la selección española de fútbol a Izquierda Unida y a las Ketchup).