martes, 18 de septiembre de 2007

En San Juan de los Lagos

- Lo siento señores. Que no les parezca poco cristiano… pero he tenido que hacerlo.

Yo le miraba con sorpresa. ¿Hacer el qué?. El hombre continuó hablando.

- Es que, el pobre viejo trae una hernia. Y “transamina” y huele mal. Y claro, se viene aquí al restaurante, a pedir dinero, pero con la hernia, y la poca higiene… pues es como que lleva ahí todo colgando. Espero que no les haya molestado. Si ha sido así, les pido disculpas.
- No, no se preocupe – contesté yo comenzando a entender la situación.
- El hombre tiene un hijo, no muy rico, no muy pobre. Y viven por aquí; no muy lejos, no muy cerca. No de los mejores , pero tampoco de los peores...

Me parecía algo surrealista la forma de definir las cosas que tenía el propietario del establecimiento hostelero; no por lo que las caracteriza, si no por lo que no son. Me resultó curioso. Continuó con el alegato defensivo que nadie le había solicitado.

- Y bueno, y yo tengo ganas de ver al hijo y hablar con él. Y saber por qué no lo cambian las señoras. Por que…¿qué les costará cambiarle de vez en cuando los pantalones y lavarle la ropa? Bueno, señores les pido disculpas. No es poco cristiano, ¿no creen?

Realmente no se si es cristiano o no expulsar de tu establecimiento a los herniados malolientes pero si lo fue expulsar a los judíos en su momento de la Península Ibérica, quemar a las “brujas” en la hoguera, torturar a los infieles , matar a los moros y tener ejército propio…

No quise entrar en aquella discusión con aquel hombre y simplemente me encogí de hombros y pronuncié de nuevo un lacónico “no se preocupe”.

Detrás del restaurador, al fondo, la catedral de San Juan de los Lagos (Jalisco), llena de piadosos fieles rezando a un Dios bondadoso y reproduciendo frases que por repetidas han ido perdiendo su significado y ya no son más que mero flocklore eclesiástico.

4 comentarios:

gaby dijo...

Que terrible dilema, por un lado el hombre se siente terrible por sacar del lugar al "hombre apestoso" (tamtas disculpas no pedidas son sintoma de remordimientos) y por otro lado tiene que pensar en su demás clientela... No se como hubiera actuado yo de encontrarme en su lugar.
Te mando un saludo Luis y que sigas teniendo un excelente viaje.

Lovely dijo...

Pues sí que se plantea un dilema moral en estas situaciones. A mí me pasa como a Gaby, que no sé cómohubiera reaccionado.
Trabajo también de cara al público y muchas veces te encuentras con gente de higiene distraída, que realmente resulta molesta, pero la verdad es que nunca he expulsado de mi establecimiento a nadie por esta razón.
Claro, que mis clientes no estaban herniados...
Peores cosas que esa en el mundo hay, y las aguantamos sin decir ni mú.
Un besote!

Lovely dijo...

Por cierto, te he añadido a mi lista de favoritos!!!
Me encanta cómo escribes. Y lo que escribes.

Luis dijo...

Gaby: seguramente no hubiera expulsado al hombre pero porque no me hubiera atrevido a hacerlo, lo cual es más mezquino que el hacerlo.

Lovely: muchas gracias por alimentar mi ego. Últimamente pasa más hambre un vegetariano en las jornanadas de exaltación (gastronómica y etílica) del ternasco de Aragón.
Gracias. En justa reciprocidad con efecto retroactivo, yo hace tiempo que tengo tu página Retrolux entre my favourites!